Ministerio con Niños

"Instruye al niño en su camino; aun cuando fuere viejo no se apartará de él." (Proverbios 22:6)

La importancia de construir una base para la próxima generación

Al examinar la Biblia, nos damos cuenta de que la enseñanza siempre ha formado parte del plan de Dios para su pueblo. Desde el Antiguo Testamento, la guía era clara: transmitir a las generaciones futuras quién es Dios y lo que ha hecho. Las Escrituras nos advierten que, en los últimos días, ideas aparentemente inofensivas desviarían a Dios del centro y llevarían al hombre a construir su vida basándose en sus propias convicciones. Es en este contexto que Pablo advierte en su carta a los Colosenses, capítulo 2, versículo 8, que nadie debe dejarse engañar por enseñanzas que no se basen en la Palabra.

En Efesios 2:20, las Escrituras afirman que la Iglesia está edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas; por eso, entendemos que una generación fundamentada en las Escrituras no será llevada por cualquier viento de doctrina. La enseñanza, la lectura y la meditación constante de la Palabra, como vemos en Deuteronomio 17:19 y Josué 1:8, producen el temor del Señor, para que sepan en qué creen, por qué creen y de quién han aprendido.

Hoy contamos con alrededor de 40 voluntarios que comprenden esta responsabilidad y se dedican al discipulado y al desarrollo de la nueva generación. Nos enfocamos no solo en contar historias bíblicas, sino también en enseñar los fundamentos del Evangelio del Reino, como el Propósito Eterno de Dios, la Vida y Obra de Jesús, la Puerta al Reino y los Fundamentos de la Fe. Cada momento de enseñanza está diseñado para que los niños comprendan la Palabra, apliquen estas enseñanzas a su vida diaria y las compartan con sus familias. Por lo tanto, los padres también reciben materiales de apoyo, lo que fortalece el culto familiar y continúa con lo aprendido.