NUESTRA HISTORIA

«No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.» (Lucas 12:32)

Nuestra historia se fundamenta en la misión descrita en Hechos 1:8, donde hombres y mujeres, llenos del Espíritu Santo, fueron enviados a dar testimonio del Evangelio hasta los confines de la tierra. Entendemos que la Iglesia siempre ha sido la Ekklesia —los llamados, el pueblo escogido de Dios—, manifestada en la vida de quienes caminan con el Señor Jesús, parten el pan y se mantienen arraigados en la Palabra Viva.

En Cruz Alta, este camino comenzó con sencillez a principios de la década de 1980, estableciéndose con reuniones regulares el 2 de enero de 1985, en la calle Francisco Alves, nº 432. Fue durante este período que el Señor nos reveló la visión bíblica de la Iglesia como cuerpo y familia, enseñándonos a valorar los pequeños comienzos bajo la promesa de que el Padre se complace en dar su Reino a su "pequeño rebaño", como en Lucas 12:32.

Por más de cuarenta años, aunque los frutos se han multiplicado, nuestra esencia permanece inalterada: ser parte del Cuerpo de Cristo en Cruz Alta, con profundas raíces en la comunión, la vida en el Espíritu y la formación de discípulos. Hoy, bajo el cuidado del Presbiterio, continuamos con la misma convicción que en nuestros inicios, comprometidos con el propósito de Dios de formar una familia de muchos hijos como Jesús, para la gloria de Dios Padre.

La visión de la iglesia

"Por tanto, oh rey... no fui desobediente a la visión celestial." (Hechos 26:19)

Cuando hablamos de una visión para la Iglesia, no nos referimos a experiencias místicas aisladas, sino a la revelación de lo que los primeros discípulos vieron y experimentaron respecto a lo que era la Iglesia, según el propósito de Dios. Creemos que la Iglesia, en su esencia, es gente, no señales, etiquetas ni edificios.

Al igual que en el Nuevo Testamento, la Iglesia se identificaba por la ciudad: la Iglesia en Jerusalén, Antioquía, Colosas, Tesalónica, Corinto y tantos otros ejemplos. Creemos que la Iglesia pertenece a Cristo y abarca a todos los salvos de todos los tiempos. El Evangelio del Reino siempre une.

Creemos en el gobierno de Cristo sobre la Iglesia y en el orden eclesiástico establecido en las Escrituras, compuesto por ancianos (quienes también son obispos y pastores), diáconos y líderes. Reconocemos la importancia de un liderazgo de servicio pluralista y bíblico.

Si bien valoramos la comunión con otros hermanos y ministerios, afirmamos que la Iglesia nace de carne y hueso, no de arena, ladrillos y cemento. La visión que seguimos no es nuestra, sino que está fundada en Cristo mismo (Efesios 2:20).

- El Presbiterio.

Los pioneros

Ese día, 2 de enero de 1985, comenzamos a vivir la vida de la Iglesia como Cuerpo de Cristo. Estábamos presentes: Gilberto (Beto), Ercy, Débora de niña, Abraão (en memoria), Claudiomiro (Miro), César y otros dos hermanos que ya no están con nosotros.

Gilberto Souza

Ercy Souza

Claudiomiro Cavalheiro

César Souza

Débora Souza